¿Diestro o zurdo? ¿Cuándo se fija la lateralidad?

Es posible que, al darle a tu hijo por primera vez un lápiz o una cuchara, hayas visto que lo coge con la mano derecha o con la izquierda indistintamente, lo que te puede hacer pensar que tiene algún problema de lateralidad. Pero no debes preocuparte, la lateralidad no se fija hasta los 3 o 4 años.

¿Por qué somos diestros o zurdos?

Aunque existe una tendencia general a usar como mano y pierna predominante la derecha, en torno a un 15% de la población mundial es zurda, un fenómeno que es más común entre los chicos que entre las chicas. ¿Por qué no usamos todos la misma mano al escribir o al coger las cosas?

Pues bien, la lateralidad de una persona, o el hecho de que sea diestro o zurdo, depende de su configuración cerebral, es decir, de qué hemisferio sea el dominante. Así, en las personas diestras el hemisferio izquierdo es el dominante, y en las zurdas, lo es el derecho.

¿Cuándo se fija la lateralidad?

La lateralidad de una persona no se fija hasta los 3 o 4 años, por lo que es muy posible que tu bebé use ambas manos a la hora de coger los cubiertos o pintar, por ejemplo. Aunque no en todos los bebés ocurre lo mismo, algunos nacen con la lateralidad muy clara y se puede ver cómo usan predominantemente la mano derecha, por ejemplo, para todo, desde bien pequeños.

Sin embargo, por norma, al nacer los niños son ambidiestros, lo que significa que usan indistintamente las dos manos. En torno a los 2 meses de vida empieza a producir un reparto de responsabilidades entre la mano de trabajo y la mano creativa, pero sólo a partir de los 2 años puede empezar a verse si un niño es zurdo o diestro.

No obstante, entre los 2 y los 7 años la mayoría se atraviesa un periodo de quirilancia, o ambidiestrismo, durante el cual todavía puede inclinarse por cualquiera de los dos lados. Por eso es normal ver a niños de 3 años que pintan con ambas manos, incluso a la vez.

Lo normal es que, una vez que empiece a escribir, se complete el proceso de laterización y se defina si es zurdo o diestro.

¿Y si es zurdo?

Ser zurdo no implica ningún problema de desarrollo del niño y, por supuesto, no se le debe obligar a usar la otra mano ya que cambiar las preferencias naturales del niño puede conllevar dificultades para distinguir la derecha de la izquierda, trastornos en la escritura, dislexia, etc.

Por eso, si tu hijo es zurdo, no debes preocuparte ni intentar cambiar su lateralidad, aunque sí puedes ayudarle ya que a veces puede ser complicado ser zurdo en un mundo de diestros. Pequeños problemas al sacar punta, recortar o escribir pueden parecer una nadería, pero para el niño pueden suponer un esfuerzo extra que causen frustración, ansiedad, problemas de autoestima, etc.

Por eso, es importante que le hagas ver que sus problemas no derivan de él, sino de los objetos y herramientas que usa. Además, puedes comprarle instrumentos para zurdos que hagan su vida más fácil y enseñarle diversas tareas, como atarse los cordones de los zapatos, guiándole como a un espejo (a no ser que tú también seas zurdo, claro).

2018-01-05T08:25:52+00:00